Síndrome de Sjögren y Lupus

El Síndrome de Sjögren (SS) es una afección inflamatoria crónica secundaria a una alteración del sistema inmunológico. Si bien se trata de un desorden sistémico (de todo el organismo), las glándulas de secreción externa (sobre todo lagrimales, salivares, nasales) y las articulaciones y músculos se afectan con predilección. 
Se estima que afecta a una persona de cada 100 a 300 (predomina en mujeres mayores de cuarenta años).

Actualmente el SS se divide en dos tipos:

- Primario: No se asocia con ninguna otra enfermedad.
- Secundario: Se asocia a otras enfermedades, como la artritis reumatoidea, lupus eritematoso sistémico, cirrosis biliar primaria, etc. (Tabla 1)
Los dos tipos son frecuentes. Sin embargo, los síntomas del S.S. primario son mucho más manifiestos. En el SS secundario predominan los síntomas de la enfermedad asociada, quedando en un segundo plano los del propio síndrome.

¿Cuáles son los síntomas? 

Como en la mayoría de las enfermedades reumáticas, cada persona tiene su propia forma individual de enfermedad. No existe un SS igual que otro; en algunos los síntomas serán muy molestos, incluso hasta graves. Otros pacientes no tendrán prácticamente ningún síntoma. A pesar de esto, existen una serie de molestias comunes a la mayoría de los pacientes:

* Boca seca

En condiciones normales la boca contiene saliva. La afección de las glándulas salivales produce su mal funcionamiento y por lo tanto, la falta de producción de saliva. El uso de salivas artificiales es importante para suplir tal disfunción. El paciente se queja de boca seca y de dificultad al tragar. Suele ser habitual que tenga que ingerir abundante agua durante las comidas, incluso puede aparecer la pérdida del gusto.

* Ojos secos

Es otro síntoma importante en el SS. Los ojos se notan arenosos, con abundantes lagañas matutinas. La sensibilidad de los ojos al sol se hace mayor. En pacientes con SS avanzado se pueden producir úlceras en la córnea que suelen ser dolorosas. 

* Caries

La saliva es muy importante para la boca y los dientes, ya que elimina numerosas bacterias y en cierta forma limpia la cavidad bucal. La falta de saliva hace que la higiene de la boca sea deficiente favoreciendo la producción de caries que en los pacientes con SS es mayor que en la población normal.

* Sequedad vaginal

Es frecuente que las mujeres que padecen SS se quejen de dolor en el coito (dispareunia). El mal funcionamiento de las glándulas de la vagina hace que las paredes vaginales estén secas.

* Artritis

Las inflamaciones de las articulaciones son molestas y dolorosas, especialmente en las manos. Estas inflamaciones no suelen dejar secuelas en las articulaciones.

* Cansancio

Es un síntoma frecuente en diversas enfermedades reumáticas y en el SS 
puede ser muy frecuente y molesto.


¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de este síndrome clínico se basa en los hallazgos descriptos en la tabla 2. La sequedad ocular y bucal no son suficientes para el diagnóstico de SS ya que existen innumerables causas de este sintoma (antidepresivos, ansiolíticos, diuréticos, agentes cardiológicos, anticonvulsivantes, antiespamódicos, etc.). Por lo menos uno de los otros dos componentes de la tabla son necesarios porque revelan la naturaleza autoinmune de la anormalidad

Pronóstico

La mayoría de pacientes con SS pueden realizar una vida normal, tanto en el trabajo como en la vida social. Muchas de las pacientes serán tratadas con medicamentos para aliviar los síntomas comentados. Es una enfermedad crónica en la que en ocasiones aparecen complicaciones que requerirán tratamientos más fuertes.

Tabla 1 - Enfermedades autoinmunes
que se asocian con el Síndrome de Sjögren (SS Secundario)

 
 * Artritis Reumática (AR)
 * Lupus Eritematoso Sistémico (LES)
 * Esclerodermia
 * Enfermedad mixta del tejido conectivo
 * Cirrosis biliar primaria
 * Miositis
 * Vasculitis
 * Tiroiditis crónica
 * Hepatitis crónica activa
 * Otras 


Tabla 2 - Diagnóstico de
Síndrome de Sjögren

 * Síntomas de sequedad ocular y evidencias 
   objetivas de déficit lagrimal.

 * Síntomas de sequedad bucal o agrandamiento
    recurrente de  glándulas parótidas 
   (seudopaperas)

 * Detección de autoanticuerpos (sobre todo
    anti-Ro y anti-La) en los análisis de sangre.

 * Presencia de infiltrados inflamatorios en las
   glándulas salivales (detectables en la biopsia de
   labio donde se encuentran glándulas de tamaño
   microscópico).