Nutrición 

Los imprescindibles productos para la salud

Crucíferas, pescado, legumbres y frutas secas son alimentos nutritivos y saludables que deberían incluirse semanalmente en la dieta.

La gran mayoría de los argentinos los incluyen esporádicamente en su dieta. Gran error: conforman un cuarteto que debería añadirse todas las semanas al menú.

- Crucíferas: broccoli, coliflor, repollitos de Bruselas, repollo (colorado y verde), nabo. Ricas en vitaminas A y C y en fibras, de bajas calorías, excelentes para eliminar toxinas, mejoran la circulación y poseen unas sustancias llamadas indoles, que favorecen el sistema inmunológico y son anticancerígenas. Deben restringir su consumo quienes tienen colon irritable. Una solución para evitar las flatulencias producidas por los sulfuros que contienen es pasar las verduras por un baño de vapor (ponerlas en un colador sobre una olla con agua tapada). Es conveniente consumirlas una o dos veces por semana. 

- Legumbres: lentejas, arvejas, porotos, garbanzos, soja. Ricas en proteínas de origen vegetal y hierro no hem, que al combinarse con proteínas de origen animal (carne vacuna) y vitamina C (tomates o jugos cítricos) ayudan al transporte y fijación del hierro hem, que es el que nuestro organismo necesita. Son ricas en fibra y tienen tantas calorías como una porción de fideos o arroz. Habitualmente se cree que engordan porque la que más se consume es la lenteja en guisos, con chorizos colorados, aceite, papas y fideos. Más sano es acompañarlas con daditos de jamón magro, carne vacuna sin grasa, tomate, cebolla y condimentos, sin abusar del aceite. Pero no sólo hay que comerlas en invierno. Pueden agregarse, frías, a cualquier ensalada. Bastan 2 cucharadas soperas, una o dos veces por semana. También hay harinas de arvejas o lentejas ideales para enriquecer caldos o sopas.

- Frutas secas: almendras, castañas de Cajú, castañas, avellanas, nueces, pistacho, maníes, piñones. Contienen ácidos grasos esenciales (parte fundamental de la estructura celular), intervienen en todos los procesos del metabolismo, ayudan a formar distintos tejidos del organismo y colaboran en el transporte de vitaminas. Además, son ricas en proteínas de origen vegetal, potasio, vitaminas B y E, hierro y calcio. No tienen colesterol. Las avellanas, almendras y castañas poseen un bajo índice aterogénico (no favorecen la formación de esas acumulaciones de grasa en las arterias, llamadas ateromas, que producen enfermedad coronaria). Tienen una importante cantidad de calorías; por lo tanto, consumirlas 2 o 3 veces por semana. Si hay exceso de peso, no más de una vez por semana. 

- Pescados: todos contienen el ácido graso omega 3, sustancia exclusiva de los habitantes de río y mar que disminuye la tendencia a formar ateromas; baja el nivel de colesterol y ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Son más ricos en omega 3 los pescados grasos (salmón, atún, surubí, sardina, trucha, arenque). Incluirlos en la dieta 2 veces por semana. El resto de los días hay que repartirlos entre carne de ave y vacuna. Puede elegirse tanto pescado fresco como congelado, pero si es en lata es recomendable que no sea en aceite. Además, lavarlo antes de comerlo para quitarle el sodio y los conservantes que requiere este tipo de envasado. Aunque los adultos no sean muy fanáticos del pescado, ofrecérselos a los niños para que formen un paladar sano y variado, y agudizar el ingenio en materia de recetas, que deberían descartar lo frito y buscar opciones ricas no convencionales. Introducir el pescado en la dieta semanal es una apuesta con garantía: el premio es, la salud del corazón y las arterias

Gabriela Navarra
(Asesoramiento: Lic.Cristina Banzas 
del Grupo Educador en Salud y Alimentación, GESA)



Frecuentemente, las personas que sufren cualquier enfermedad reciben recomendaciones con respecto a la dieta. Esto es especialmente cierto en una enfermedad tal como el Lupus, cuya causa es todavía desconocida. Dietas son sin duda un método común que se ofrece como un remedio probable. Por ahora, no existe ninguna dieta que haya sido inventada, comprobada y que cure, impida o mejore el Lupus. Sin embargo, esto no significa que la dieta y la nutrición no sean factores importantes para "vivir bien con Lupus". Las siguientes sugerencias pueden ser de utilidad:

- Cafeína: Mantenga la cantidad de cafeína ingerida a un mínimo. La cafeína puede aumentar la palpitación del corazón, causar el espasmo de los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de complicaciones gastrointestinales. Esto es especialmente importante para la persona con Lupus que sufre dolores frecuentes de estómago como resultado de tomar medicamentos. La cafeína se encuentra en el café, algunas sodas, chocolates y otras comidas.

- La grasa y el colesterol: Siga una dieta con poca grasa y colesterol. Esto previene complicaciones cardíacas. Además, muchos pacientes que toman Prednisona están expuestos a un aumento de colesterol, lo que juntamente con el control de su peso, debe ser evaluado por el médico.

- Dieta alta en fibra: Frecuentemente, personas con Lupus tienen dificultad con lo que se llama un "colon irritable". Esto puede originar hinchazón de estómago o constipación excesiva o diarrea. Una dieta alta en fibras puede ayudar a impedir algunos de estos problemas. 

- La proteína en la dieta: En pacientes con compromiso renal la cantidad de proteínas puede ser un factor importante en la dieta que debe ser controlado por el médico.

- La ingestión de la sal: La limitación de sal puede ayudar al control del Lupus, especialmente en pacientes con lesiones renales, presión alta o hinchazón excesiva. 

- Los minerales: Los pacientes con Lupus bajo tratamiento de corticosteroides necesitan suplemento de calcio para evitar la descalcificación. También se debe evaluar la falta de hierro.