Las Margarinas - remedios naturales y Medicamentos

Dra. Graciela Laura FIRPO

Muchas son las personas que están tratando de bajar sus niveles de colesterol, pero ¿qué es el colesterol y para qué sirve realmente? En los últimos tiempos pareció ser el villano de la historia, asociándoselo a la aparición de la arterioesclerosis y enfermedades cardiovasculares. Lo más sabio, entonces, pareció ser evitar su ingestión a toda costa. Pero luego se descubrió que había otros detalles mucho más importantes que éste para tener en cuenta.

Veamos qué sucede normalmente adentro nuestro. El colesterol viaja por el torrente sanguíneo unido a dos lipoproteínas que lo trasnsportan: las LDL (baja densidad) son las encargadas de llevarlo al interior de las arterias, y las HDL (alta densidad) lo llevan desde allí hacia el hígado para su excreción. Pese a lo que se cree, el colesterol es también bueno y útil para la vida, ya que interviene en la formación de todas las membranas celulares, la bilis, distintas hormonas, el tejido nervioso, la vitamina D.

Cuando las arterias (que son los vasos encargados de llevar el oxígeno y los nutrientes desde el corazón hacia todos los tejidos del cuerpo) están sanas, su interior es liso y suave y sus paredes, elásticas y flexibles. Pudo comprobarse que algunas deficiencias en la dieta (como la falta de vitamina B6 o de ácido fólico), así como la ingestión de algunas grasas alteradas llamadas por su posición espacial grasas TRANS, serían las responsables de la pérdida de la elasticidad arterial normal, con la consecuente aparición de lesiones en su interior, que antes era liso y suave. Es entonces que ese colesterol, que antes viajaba por la sangre unido a las LDL, comienza a depositarse sobre las áreas lastimadas (que ahora son ásperas y rugosas). Es decir, que para que una arteria se obstruya con colesterol, tiene que estar previamente dañada en su estructura.

Recapitulemos entonces sobre lo que habría que hacer respecto de los errores comunes de algunas dietas. Generalmente, sólo se hace hincapié en aprender a evitar aquellos alimentos ricos en colesterol, el que sólo se encuentra en el reino animal y es inexistente en los aceites vegetales. Esto está bien, pero como veremos, no lo es todo.

Como una alternativa saludable a la manteca, nacen así, las margarinas (grasas vegetales). Pero, en Agosto de 1990, un grupo de investigadores holandeses descubre que el procedimiento mediante el cual se logra que un aceite naturalmente fluido (como el del girasol), adquiera las características y untuosidad propias de la manteca, es la hidrogenación: justamente, las grasas, al ser hidrogenadas, se convierten en grasas TRANS. Estas no pueden ser metabolizadas por el ser humano, debilitan y dañan las paredes arteriales, iniciando un proceso de lenta obstrucción por la acumulación posterior del colesterol LDL sobre este interior lastimado.

El consejo es entonces, eliminar la margarina de nuestra mesa ya que, como vemos, lejos de ayudar perturba profundamente nuestra salud. Peor el remedio que la enfermedad.

REMEDIOS “NATURALES” Y MEDICAMENTOS

Muchas personas usan remedios a base de plantas que, en algunos casos, pueden ayudar a mejorar o calmar síntomas; sin embargo, no suelen comentarlo con los médicos por timidez o por el temor a que el médico se “disguste”.

Desde el “té de yuyos” hasta los más sofisticados remedios de hierbas, existe una gran variedad de opciones para tratar diferentes molestias. Ya desde la antigüedad se usan estos extractos de plantas, semillas o frutas, por lo que estos productos tienen fama, al menos, de no causar daño.

Pero no siempre es así. Algunos de estos extractos pueden interferir con medicamentos recetados y hacer que éstos se absorban más lentamente (en cuyo caso disminuye el efecto buscado) o, a la inversa, pueden reducir su eliminación natural, con lo que el medicamento se “acumula” a niveles sanguíneos mayores que el terapéutico, pudiendo llegar a producir algo parecido a una “intoxicación”.

En otros casos, las hierbas suman su efecto a otras medicinas, como es el caso de tomar al mismo tiempo Ginkgo Biloba y aspirina (ambos actúan reduciendo la coagulación).

Si Ud. toma regularmente algún producto medicinal a base de “productos naturales”, háblelo con su médico. Será útil para ambos.

(Extraído del Boletín S.M.Group-Julio/2000)