Cortisona y Lupus

La mayoría de los pacientes que padecen Lupus son tratados con cortisona en algún momento y a dosis variables. El grado de severidad varía de caso en caso.

Para quienes deben tratarse con cortisona, lo mas importante es evaluar la relación costo-beneficio. es decir. los beneficios de la terapia contra los efectos secundarios.

Hay alrededor de treinta enfermedades en las que la cortisona se utiliza con relativa frecuencia y sobre todo en desórdenes de tipo reumático (Lupus, algunas veces artritis reumatoidea, esclerodenna, polimiositis, poliartritis, etc.) La mayoría de estas afecciones están relacionadas con el Lupus o al menos tienen en su etiologia un común denominador de autoinmunidad.

Cortisona es un término general para indicar las hormonas segregadas por las glándulas suprarrenales, que son necesarias para la vida. También se denominan glucocorticoides que significa simplemente que son esteroides o sustancias que tienen un efecto sobre los carbohidratos en el metabolismo y que elevan el azucar de la sangre Cortisona, prednisona, decadrón, deltisona, son términos para indicar distintos derivados oue difieren en su potencia anti-inflamatoria.

Con la aparición de la Cortisona se produjo una revolución en la teraoéutica de un gran número de afecciones. Cuando es utilizada correctamente puede salvar vidas Cuando no. puede amenazar la vida. Lo concreto es que sin la propia Cortisona ninguno de nosotros podría sobrevivir.

La Cortisona es segregada sólo a través de las dos glándulas suprarrenales, ubicadas sobre los riñones. Estas glándulas son estimuladas por la glándula pituitaria (o hipófisis) que está ubicada en la base del cráneo. Esta produce una sustancia conocida como ACTH que estimula a las suprarrenales para segregar a su vez Cortisona.

La Cortisona es producida a lo largo de todo el día y no como tal sino como una droga llamada CORTISOL, hormona que activada por distintos medios en el cuerpo, se transforma en Cortisona. La Cortisona puede producir efectos secundarios en el páncreas, en el estómago, en los huesos los rlñones las células (linfocitos). el sistema nervioso central y en otros órganos.

-Existen efectos secundarios prevenibles es decir que pueden ser evitados:

hipertensión arterial, edema (retención hidrosalina), aumento de peso, osteoporosis, diabetes, entre otros.

-Hay efectos secundarios que se pueden atenuar deformación cosmética, acne.

En la medida de lo posible, los médicos tratan de controlar la enfermedad indicando la dosis total diaria de glucocorticoides a las 7,00 horas (entre las 6 y las 8,00 de la mañana). Esta estrategia permite disminuir marcadamente efectos secundarios de estos agentes y tiene una explicación biológica evidente: la secreción propia de Cortisona por las glándulas suprarrenales es máxima a esa hora mientras que durante el resto del día es pobre. Por lo tanto, la administración de la Cortisona propia hace que ese aporte externo pase desapercibido para los tejidos y que sus efectos biológicos queden disimulados entre los producidos por la propia Cortisona. Lamentablemente, no todos los pacientes con Lupus pueden ser controlados con una sola dosis única matinal y en algunos casos se indica 2 ó 3 tomas durante las 24 hs.

Educación del paciente por parte del médico

-Los pacientes necesitan ser informados de los pro y contras del tratamiento con Cortisona, enfatizando el resultado favorable del cociente riesgo/beneficio a largo plazo. En particuIar se debe advertir sobre los peligros de descensos bruscos no indicados en la dosificación o de interrupciones del tratamiento que pueden reactivar la afección y conducir a crisis de insuficiencia adrenal (falta brusca de Cortisona en la sangre).

-Las alteraciones cosméticas y menstruales derivadas del tratamiento son reversibles. La dieta y restricción de alimentos salados puede contribuir a evitar consecuencias estéticas negativas. En casos de amenorrea (falta de menstruación) se debe asegurar que no significa esterilidad.

-Es importante destacar también la conveniencia de un control médico temprano en caso de infecciones y de mantener una actividad física ajustada a la afección que se enfrenta (la Cortisona en dosis altas puede favorecer el desarrollo de algunas infecciones).

La posibilidad de insomnio y de cierto estado de euforia debe ser informado a pacientes seleccionados.

En todo momento debe insistirse en el hecho de que otras opciones terapéuticas no permiten asegurar un control de la afección equivalente al que se puede lograr con la cortisona y sus derivados.

Embarazo y Lactancia

Los brotes de Lupus se tratan durante el embarazo de la misma forma que fuera de él. Los glucocorticoides utilizados (generalmente prednisona y prednisolona) son inactivados en la placenta y no llegan al feto. Su presencia en la leche materna es muy baja, por lo que se ingesta en bajas dosis no interfiere con una lactancia normal.

Dr. Osvaldo Hübscher Cemic- Bs.As.